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El Funicular de Artxanda

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El Monte Artxanda fue utilizado por los bilbaínos desde fines del siglo XIX como lugar de esparcimiento y diversión, dando origen a un Casino y diversos “txakolis” para pasar momentos de ocio y esparcimiento.

funicular

Por eso en los primeros años del siglo XX se valoró un proyecto que proponía la construcción de un tren de cremallera que uniera el centro de la Villa con el monte Artxanda.

La dirección y gestión de las obras del funicular incluía aspectos como un camino lateral para casos de emergencia, vagones de repuesto, velocidad máxima 8 km/h, suavidad en el arranque y llegada, dimensiones de los asientos y otras referencias que tomaban como ejemplo al funicular de Igeldo, que ya estaba en funcionamiento.

El viaje inaugural se realizó el 7 de octubre de 1915.

Durante la Primera Guerra Mundial las vías fueron bombardeadas y el servicio se rehabilitó en 1938.

El servicio se volvió a paralizar en 1976 a causa de un accidente y tardó 7 años en alcanzar nuevamente las condiciones de seguridad exigibles tanto en el transporte como las estaciones.

En la estación superior se ha creado una exposición fotográfica con estampas de las antiguas instalaciones y todo el proceso de construcción.

Un nuevo embate sufrió el Funicular en 1983, cuando a causa de las graves inundaciones, aludes de agua, barro y rocas cayeron hasta la estación inferior.

Pero en noviembre de ese mismo año el servicio se recuperó definitvamente.

El funicular une la Plaza del Funicular, junto al Paseo del Campo Volantín, con el monte Artxanda y tiene obras anexas que son los ascensores de La Salve (Puente de La Salve), la Pasarela Padre Arrupe junto a la Universidad de Deusto, el ascensor de Betolaza-Circunvalación y otro que une Ametzola con Batalla de Padura.

A lo largo del recorrido del funicular y los ascensores se tienen hermosas vistas de la villa y la desembocadura de la ría.

La frecuencia del funicular es de un tren cada 15 minutos y su recorrido comienza muy temprano, alrededor de las 7 de la mañana, para terminar a las 10 de la noche.

Una forma económica y divertida de conocer la hermosa villa de Bilbao.

Foto:vía Flickr

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